Adicromos




















During May and June of 2003, I attended the workshop taught by Carlos Jurado at the Centro de la Imagen: The Art of Image Capture. He taught us how to build pinhole cameras for 5 x 7 inch plates, with which we then made contact prints for salted paper, cyanotypes, gum bichromate prints, and trichrome prints.
Based on the results of this workshop, Carlos Jurado proposed to a classmate and me the idea of working on a project he had worked on years before: autochromes. The beginning was a slow but systematic process of theoretical learning, in which Carlos gave us long lectures on the origins of color photography and the techniques used, emphasizing autochromes. Since at that time we had no knowledge of color systems and processes in photography—we were in our third semester at the Escuela Activa de Fotografía—we dedicated ourselves to understanding and learning these topics in order to carry out the project. In this process, we read chapters, or excerpts, from books such as: Color Photography in Practice by D. A. Spencer, Color Photography by M. Natkin and K. Schwerin, The Physics and Chemistry of Color by Kurt Nassau, and Color Photography by Santiago Ramón y Cajal, the latter of which was particularly interesting for this project.
It was in October of that year that we fully immersed ourselves in the practical work, meeting four to five times a week, an average of five hours a day. We maintained close contact with Carlos by phone and saw him once, twice, or three times a week, depending on the stage of the project.
Initially, we tested various dyes to color the potato starch and see which produced the most intense colors, closest to the desired shades: red-orange, lime-green, and blue-violet. The dyes we tested were aniline dyes, India ink, watercolors, cochineal, and McCormick vegetable dyes. The latter yielded the best results. Next, we determined how many coats of paint were needed to darken the starch granules sufficiently while maintaining the necessary transparency. This process takes several days, as the starch must be completely dry before grinding it in the mortar and applying another coat of color. Simultaneously, we tested different sieves to obtain the desired granule diameter.
We observed that it is advisable to use different screen printing sieve sizes to obtain at least two different granule sizes, thus minimizing gaps when applied to the plate. We analyzed the various results under a microscope. Another important part of this process was achieving an even application of the varnish on the plates and determining the right material for optimal adhesion of the granite. The varnishes we tested were clear varnish applied with a fine brush, spray varnish, screen printing varnish applied with a squeegee, and aging varnish applied with a roller. The last two yielded the best results.
The next step was to test the screens, for which we made at least three in each new experiment. Each of us tested with our own camera and followed the process of developing the black and white plate and printing it on color paper with the three filters: red, green, and blue in the enlarger for black and white; or cyan, magenta, and yellow in the color enlarger. This allowed us to determine whether or not we had achieved color separation, and the process was then repeated with a new experiment.
After six months of trial and error, we finally obtained the "right" screens. From this moment on, each with their own project in mind, we took the photographs, in all cases with cardboard cameras, and obtained the final results that culminated in the Autocromo – Adicromo exhibition, inaugurated on May 27, 2004 at the Centro de la Imagen.
ADICHROME
Process: Cardboard pinhole camera. A 4 x 5 inch negative plate and a color separation screen, made of potato starch dyed with red, green, and blue food coloring, are inserted and placed in close contact. The light must pass through the colored screen first before reaching the plate with the emulsion. Approximate exposure time: 5 minutes. Developed in black and white. Contact print on color photographic paper
Durante los meses de mayo y junio de 2003 asistí al curso-taller que impartió Carlos Jurado en el Centro de la Imagen: El arte de la aprehensión de imágenes. Nos enseñó a construir cámaras estenopéicas para placas de 5 x 7 pulgadas con las que luego hicimos impresiones por contacto para papel salado, cianotipias, gomas bicromatadas y tricromías.
A raíz de los resultados en este taller, Carlos Jurado nos propuso a una compañera y a mí la idea de trabajar en un proyecto, en el que él había trabajado años atrás, los adicromos. El inicio fue un proceso pausado pero sistemático de aprendizaje teórico en donde Carlos nos daba largas pláticas sobre los orígenes de la fotografía en color y las técnicas empleadas, haciendo énfasis en los autocromos. Dado que en ese momento nosotras no teníamos conocimiento de los sistemas y procesos de color en fotografía, cursábamos entonces el tercer trimestre de la Escuela Activa de Fotografía, nos aplicamos a entender y aprender estos temas para poder llevar a cabo el trabajo. En este proceso hicimos lecturas de algunos capítulos, o fragmentos de capítulos, de libros como: Colour Photography in Prantice de D. A. Spencer, La fotografía en colores de M. Natkin y K. Schwerin, The Physics and Chemistry of Color de Kurt Nassau y La fotografía de los colores de Santiago Ramón y Cajal , éste último fue sumamente interesante para este trabajo.
Fue a partir de octubre de ese año cuando entramos de lleno al trabajo práctico, reuniéndonos de 4 a 5 veces por semana, un promedio de 5 horas al día. Con Carlos nos manteníamos en estrecho contacto telefónico y lo veíamos una, dos o tres veces por semana, según la etapa del trabajo.
En un primer momento estuvimos probando distintos colorantes para teñir la fécula de papa y ver cuáles daban los colores más intensos y más próximos a los deseados: rojo- naranja, verde- limón y azul- violáceo. Los colorantes que probamos fueron anilinas, tinta china, acuarelas, grana cochinilla y pinturas vegetales Mc Cormick. Éstas últimas fueron las que mejor resultado dieron. Lo siguiente era ver con cuántas manos de pintura quedaban los granitos de la fécula suficientemente oscurecidos por el color pero con la transparencia necesaria. Esto es un proceso de varios días ya que la fécula debe estar perfectamente seca antes de triturarla en el mortero y aplicarle un nuevo baño de color. Paralelamente a esto, fuimos probando distintos tamices para obtener el diámetro deseado de los granitos.
Lo que observamos fue que es conveniente usar distintos números de tamiz de serigrafía para obtener al menos dos tamaños distintos de granitos y así lograr que queden menos intersticios al aplicarlos sobre la placa. Los distintos resultados los fuimos analizando en el microscopio. Otra parte importante en este proceso fue lograr la aplicación pareja del barniz en las placas y cuál era el material adecuado para la mejor adherencia de los granitos. Los barnices que probamos fueron barniz transparente aplicado con brocha fina, barniz en aerosol, barniz de serigrafía aplicado con racero y barniz para envejecer aplicado con rodillo, los dos últimos fueron los que mejor resultado dieron.
Lo siguiente era probar las pantallas para lo cual hacíamos al menos tres en cada experimento nuevo. Cada uno de nosotros probaba con su cámara y seguía el proceso de revelado de la placa blanco y negro y la impresión en papel de color con los tres filtros: rojo, verde y azul, en ampliadora para blanco y negro; o cyan, magenta y amarillo en la de color. Ahí nos dábamos cuenta si habíamos obtenido separación de colores o no y el proceso se repetía con un nuevo experimento.
Después de 6 meses de prueba y error logramos obtener las pantallas “adecuadas”. A partir de este momento, cada quien con su proyecto en mente, hicimos las tomas fotográficas, en todos los casos con cámaras de cartón, y obtuvimos los resultados finales que culminaron con la exposición Autocromo – Adicromo, inaugurada el 27 de mayo de 2004 en el Centro de la Imagen.
ADICROMOS
Proceso: Cámara estenopeica de cartón, se introduce la placa de negativo 4 x 5 in y la pantalla de separación de color, hecha de fécula de papa teñida, con colorantes de repostería, de rojo, verde y azul, debiendo estar en estrecho contacto. La luz deberá pasar primero por la pantalla de colores antes de llegar a la placa con la emulsión. Tiempo de exposición aproximado 5 min. Revelado en Blanco y Negro. Impresión por contacto sobre papel fotográfico a color.